Buenos Aires perdió más de 85 mil empleos y crece la alarma

La provincia de Buenos Aires perdió 85.299 puestos de trabajo registrados entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 y concentró uno de cada cuatro empleos privados formales destruidos en todo el país durante ese período. El dato surge de un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que advierte sobre un fuerte deterioro del mercado laboral, la actividad productiva y el entramado empresarial bonaerense.

El estudio fue tomado por el Gobierno de Axel Kicillof para volver a cuestionar el rumbo económico de la administración de Javier Milei. Desde la Provincia sostuvieron que la situación laboral empeoró en los últimos dos años y reclamaron medidas urgentes para revertir la tendencia.

El Gran Buenos Aires, el foco de la preocupación

Los datos muestran que el escenario más complejo se registra en el Gran Buenos Aires, donde la tasa de desocupación alcanzó el 9,7%, muy por encima del promedio nacional, que se ubicó en el 7,8%.

La situación golpea especialmente a los jóvenes. Según el informe, el desempleo juvenil llega al 15%, mientras que los seis aglomerados urbanos relevados dentro del territorio bonaerense registran niveles de desocupación superiores a los observados en 2023.

Desde la administración provincial señalaron que el problema no está concentrado en un sector específico, sino que atraviesa distintos grupos etarios, géneros y regiones de la provincia.

Empresas que cierran y fábricas con menor actividad

El relevamiento también vincula el deterioro laboral con la caída de la actividad industrial.

En el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde se concentra cerca del 40% del entramado manufacturero nacional, cuatro de cada diez máquinas permanecen actualmente sin actividad. Para la Provincia, ese dato refleja el impacto que tiene la retracción económica sobre la producción y el empleo.

A eso se suma otro indicador que genera preocupación: entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 cerraron 6.211 empresas en territorio bonaerense, con especial incidencia en los municipios del Conurbano.

La combinación entre menor actividad económica, cierre de firmas y pérdida de puestos registrados aparece como uno de los principales argumentos utilizados por la gestión bonaerense para cuestionar la política económica nacional.

El reclamo de Kicillof

Desde el Gobierno provincial afirmaron que durante el primer trimestre de 2026 la desocupación aumentó 1,5 puntos porcentuales respecto de los niveles registrados en 2023.

En ese marco, estimaron que actualmente existen 137.000 nuevos desocupados en la provincia y sostuvieron que la crisis laboral “no se revierte”.

“La política económica nacional está excluyendo a miles de familias bonaerenses”, señalaron desde la administración bonaerense al difundir los datos.

Además, remarcaron que el deterioro del empleo afecta a una amplia mayoría de la población y reclamaron modificaciones en el rumbo económico nacional. Para el gobierno de Kicillof, el modelo impulsado por la Casa Rosada tiene consecuencias directas sobre la producción, el consumo y el mercado de trabajo.

El informe vuelve a colocar el empleo en el centro de la disputa política entre Nación y Provincia. Mientras el Gobierno nacional defiende su programa económico como un camino para estabilizar la economía y reducir la inflación, desde Buenos Aires sostienen que el costo social de ese proceso se refleja en la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y el crecimiento de la desocupación.

Con los números sobre la mesa, la discusión promete seguir escalando en un contexto donde el empleo se convirtió en uno de los principales ejes de confrontación entre Axel Kicillof y Javier Milei.