A 50 años de la Noche de los Lápices, la interna peronista quedó expuesta

La conmemoración de los 50 años de la Noche de los Lápices tuvo en La Plata una doble dimensión: el homenaje a los estudiantes víctimas de la última dictadura militar y una nueva muestra de las diferencias que atraviesan al peronismo bonaerense.

La marcha que recorrió el centro de la capital provincial tuvo entre sus protagonistas a jóvenes de distintas organizaciones y dejó a la vista dos consignas que sintetizaron la interna: banderas con “Axel presidente” y remeras con la leyenda “Cristina libre”.

El gobernador Axel Kicillof encabezó además el acto oficial en la Plazoleta Noche de los Lápices, junto al intendente de La Plata, Julio Alak, y la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Durante su discurso, vinculó el contexto político actual con el de la última dictadura y cuestionó al gobierno de Javier Milei.

Kicillof sostuvo que existen actualmente proyectos económicos similares a los de aquella etapa y planteó que la memoria debe convertirse en organización y participación política. También reivindicó las políticas vinculadas con el boleto estudiantil implementadas por la Provincia.

La Noche de los Lápices y una interna que volvió a quedar expuesta

La tensión dentro del peronismo no comenzó durante la marcha. En los días previos, la Federación de Estudiantes Secundarios había cuestionado al gobierno bonaerense por la decisión de no financiar el traslado de micros para la movilización, algo que, según la organización, había ocurrido en años anteriores.

La FES, vinculada políticamente con el sector de La Cámpora, sostuvo que la decisión estaba relacionada con la presencia de consignas a favor de Cristina Kirchner. El gobierno bonaerense, en cambio, rechazó esa interpretación y planteó que no correspondía financiar una movilización de carácter político.

La discusión terminó trasladándose a las calles. Las consignas vinculadas con Cristina convivieron con las expresiones que promovían la candidatura presidencial de Kicillof, exponiendo las diferencias sobre el liderazgo del peronismo.

La escena no fue menor: el homenaje a una generación de estudiantes perseguidos y secuestrados durante la dictadura quedó atravesado por una disputa política contemporánea que tiene como uno de sus ejes la conducción del peronismo bonaerense.

Kicillof, el boleto estudiantil y el recuerdo de los estudiantes

Durante la jornada, el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, puso el foco en una de las demandas históricas asociadas a los estudiantes perseguidos: el boleto estudiantil.

“En un contexto económico muy difícil para las familias, el gobernador Axel Kicillof tomó la decisión de seguir garantizando el boleto estudiantil”, afirmó Marinucci, quien agregó que el Estado debe acompañar a los jóvenes que quieren estudiar.

La relación entre aquel reclamo y las políticas actuales fue también uno de los ejes del discurso de Kicillof. La Universidad de Buenos Aires recordó que los jóvenes perseguidos habían participado de reclamos por el boleto estudiantil secundario y que diez estudiantes fueron secuestrados a partir de septiembre de 1976.

La conmemoración contó con la presencia de sobrevivientes, familiares y referentes de organismos de derechos humanos. También fueron reconocidos los sobrevivientes Emilce Moler y Gustavo Calotti.

Estela de Carlotto, presente en el homenaje

Una de las presencias centrales fue la de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, quien recibió una distinción de manos de Julio Alak.

El intendente platense también participó del homenaje y destacó la vigencia de las políticas de memoria, verdad y justicia.

Así, a medio siglo de la Noche de los Lápices, La Plata volvió a convertirse en el escenario de una jornada atravesada por la memoria histórica. Pero también por una disputa política que permanece abierta: la que enfrenta a distintos sectores del peronismo bonaerense alrededor del liderazgo, las consignas y la estrategia frente al gobierno de Milei.