La interna entre Victoria Villarruel y el sector más alineado con Javier Milei volvió a escalar. Esta vez, el detonante fue una publicación de la diputada libertaria Lilia Lemoine sobre las diferencias salariales entre senadores y diputados, que derivó en una respuesta explosiva de la vicepresidenta.
Todo comenzó cuando Lemoine cuestionó los ingresos que perciben los integrantes de la Cámara alta y responsabilizó directamente a Villarruel por los aumentos otorgados en el Senado.
“En 2026 los senadores ganan $12 millones y los diputados ganan $6 millones. Históricamente los senadores cobraban 10-15% más que los diputados… ¿qué pasó entonces? Pasó que Martín Menem mantuvo austeridad en la Cámara de Diputados y Victoria Villarruel decidió aumentar el sueldo de los senadores para quedar bien con la alta política”, escribió la legisladora en sus redes sociales.
La publicación no pasó inadvertida. Lejos de ignorar el cuestionamiento, Villarruel respondió con uno de los mensajes más duros que lanzó contra una dirigente de La Libertad Avanza desde que comenzó su distanciamiento con la Casa Rosada.
Una respuesta sin filtros
“Hay que elegir bien a los diputados para que no se dediquen a actividades golpistas, campañas mediáticas y llorar cariño presidencial”, disparó la vicepresidenta.
Pero la respuesta no terminó allí. En el mismo mensaje, Villarruel profundizó el ataque personal contra la diputada.
“La señora cerebro de microbio es una muestra de las ‘cualidades’ que los argentinos no queremos en un legislador. Tampoco queremos la venta de tierras a extranjeros”, agregó.
La frase tuvo una inmediata repercusión política porque expuso públicamente una pelea que ya lleva meses y que enfrenta a Villarruel con distintos referentes del oficialismo que responden directamente al Presidente.
Más que una discusión por salarios
Aunque el intercambio comenzó por los haberes legislativos, el contenido de la respuesta de Villarruel dejó en evidencia que el conflicto es mucho más profundo.
La referencia a “llorar cariño presidencial” fue interpretada como una crítica directa a dirigentes que buscan mostrar cercanía permanente con Milei, mientras que la acusación de “actividades golpistas” elevó todavía más el tono de una disputa que ya venía acumulando capítulos.
Desde hace tiempo, la relación entre Milei y Villarruel atraviesa momentos de extrema tensión. Las diferencias políticas y estratégicas entre ambos sectores dejaron de ser un secreto dentro del oficialismo y comenzaron a expresarse cada vez con mayor frecuencia en público.
En ese contexto, Lemoine se convirtió en una de las voces más críticas hacia la vicepresidenta, alineándose con el núcleo duro libertario que cuestiona sus posiciones y su autonomía política.
Una interna que ya no se oculta
El cruce también volvió a poner sobre la mesa la polémica por los salarios de los legisladores, un tema especialmente sensible para el Gobierno, que construyó gran parte de su identidad política alrededor de la austeridad y la reducción del gasto estatal.
Sin embargo, el impacto político del episodio excedió ampliamente la discusión salarial. Lo que quedó expuesto fue una nueva muestra de la fractura interna que atraviesa al oficialismo.
Mientras Milei intenta sostener la agenda económica y legislativa de su gestión, los enfrentamientos entre dirigentes libertarios siguen sumando capítulos y alimentando las versiones sobre una ruptura cada vez más profunda entre la vicepresidenta y el entorno presidencial.
Y esta vez, la pelea quedó resumida en una frase que rápidamente dominó la conversación política en redes: “La señora cerebro de microbio”.
Hay que elegir bien a los diputados para que no se dediquen a actividades golpistas, campañas mediáticas y llorar cariño presidencial. La señora cerebro de microbio es una muestra de las “cualidades” que los argentinos no queremos en un legislador. Tampoco queremos la venta de…
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 28, 2026