Menos leche, menos limpieza y menos pan: qué recortan los argentinos

El consumo en supermercados volvió a encender señales de alerta durante mayo. Aunque algunos rubros lograron mostrar números positivos, la mayoría de las categorías registró caídas y terminó arrastrando el resultado general de las ventas.

Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, las ventas en supermercados alcanzaron los $2,50 billones durante mayo, pero exhibieron una caída real del 0,7% respecto del mismo mes del año anterior. Se trató de la quinta baja interanual consecutiva para el sector.

El dato refleja una tendencia que preocupa tanto a las cadenas comerciales como a los fabricantes, en un contexto donde el consumo continúa sin mostrar una recuperación sostenida pese a la desaceleración de la inflación.

Los productos que más dejaron de comprar los argentinos

De los once rubros relevados por el Indec, ocho registraron caídas durante mayo.

El retroceso más fuerte se observó en el segmento de bebidas, que sufrió una baja real del 11,3%. Detrás apareció el rubro lácteos, con una caída del 5,4%, consolidándose como uno de los sectores más golpeados del mes.

La lista de descensos continuó con verdulería, que cayó 4,1%; limpieza, con una baja de 3,7%; panadería, con 3,6%; indumentaria, con 2,7%; y alimentos preparados y rotisería, con una retracción del 1,6%.

No se trata de un dato menor. En conjunto, estos rubros explicaron el 73% de la facturación total de los supermercados durante mayo, por lo que su desempeño terminó definiendo el resultado general.

Los únicos sectores que lograron crecer

Frente a este escenario, apenas tres categorías consiguieron mejorar sus ventas respecto de mayo del año pasado.

El rubro electrónicos lideró el crecimiento con una suba real del 17,6%, seguido por carnes, que avanzó 10,9%, y la categoría otros, que mostró un incremento del 10,5%.

Sin embargo, estos sectores representan apenas el 27% de la facturación total, por lo que su crecimiento no alcanzó para compensar las caídas registradas en el resto de las categorías.

Supermercados en alerta

Referentes del sector reconocen que “el consumo está difícil” y aseguran que las cadenas buscan sostener las ventas mediante promociones permanentes y una mayor presencia de marcas propias, generalmente más económicas que las tradicionales.

Al mismo tiempo, los comercios de cercanía ganan terreno porque se adaptan mejor a consumidores que realizan compras más pequeñas y frecuentes para administrar mejor sus ingresos.

La situación también mostró diferencias según la provincia. Neuquén encabezó el ranking de crecimiento con una mejora del 7,6%, seguida por Río Negro y San Luis. En cambio, las mayores caídas se registraron en Corrientes, Misiones y La Rioja, que exhibieron descensos de dos dígitos.

Junio profundizó la tendencia

Los números de junio tampoco trajeron alivio. De acuerdo con un relevamiento de Scentia, el consumo masivo cayó 2,7% interanual y acumuló una baja del 2,9% en lo que va del año.

En supermercados de cadena, la retracción fue del 2,6% frente a junio del año pasado y acumuló una caída de 4,6% en el primer semestre.

Entre las pocas excepciones aparecieron las bebidas alcohólicas, que crecieron 9,4%, y las bebidas sin alcohol, con una mejora de 3,5%. El resto de los rubros continuó en terreno negativo.

Así, mientras los supermercados multiplican descuentos y promociones para atraer compradores, el consumo sigue sin encontrar un piso firme y el changuito de los argentinos continúa achicándose.