“No somos tres gatos locos”: el mensaje de los intendentes a la interna peronista

La interna del peronismo bonaerense sigue sumando capítulos. Esta vez, Axel Kicillof recibió en la Gobernación a un grupo de intendentes que pretende ganar protagonismo propio dentro de la coalición oficialista y convertirse en una nueva referencia política de cara a las elecciones de 2027.

La reunión se desarrolló durante tres horas y contó con la participación de once jefes comunales, además del ministro de Gobierno, Carlos Bianco. El encuentro dejó un mensaje político claro: los intendentes quieren dejar de ser simples espectadores de la disputa entre el Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora y el Frente Renovador.

Entre los presentes estuvieron Federico Otermín, Gastón Granados, Federico Achával, Nicolás Mantegazza, Juan Pablo García, Juan de Jesús, Federico Susbielles, Marisa Fassi, Gustavo Menéndez, Hernán Arranz y Mariel Fernández, cuya presencia fue una de las sorpresas de la jornada.

Una nueva pata en la coalición

El grupo busca consolidarse como una especie de “cuarta pata” dentro del esquema peronista. La intención es construir volumen político propio sin quedar alineados automáticamente con ninguno de los sectores que hoy protagonizan la interna.

Uno de los intendentes resumió el espíritu de la reunión con una frase que rápidamente comenzó a circular entre dirigentes y militantes: “No somos tres gatos locos”.

La expresión apunta a mostrar que el espacio tiene peso territorial real y capacidad de incidencia en la discusión sobre el futuro del peronismo bonaerense. Incluso, algunos de sus integrantes aseguran que podrían sumarse más jefes comunales en los próximos meses.

El mensaje para la interna

Según trascendió, durante el encuentro hubo un diagnóstico compartido sobre la situación económica y social del país y sobre el impacto que las políticas del gobierno de Javier Milei tienen en los municipios.

“Venimos a traerle la voz de la gente y los problemas cotidianos que sufren”, expresó uno de los participantes.

Sin embargo, más allá de la gestión, el trasfondo de la reunión fue claramente político. Los intendentes plantearon la necesidad de avanzar hacia una estrategia que permita ordenar al peronismo y recuperar competitividad electoral.

En ese sentido, dejaron trascender que buscan convertirse en quienes puedan “articular la unidad” entre sectores que hoy mantienen diferencias importantes.

Kicillof y la carrera hacia 2027

La reunión también volvió a mostrar que la discusión por el liderazgo del peronismo ya está en marcha. Varios de los intendentes que integran este espacio aparecen mencionados como potenciales candidatos para ocupar cargos de mayor relevancia en el futuro.

La presencia de Mariel Fernández no pasó inadvertida. La intendenta de Moreno viene ganando centralidad en el escenario político bonaerense y ya fue señalada como una de las dirigentes con aspiraciones a disputar espacios de poder más importantes.

Lo mismo ocurre con dirigentes como Federico Achával, Federico Otermín y Gustavo Menéndez, nombres que empiezan a sonar cada vez más fuerte en las conversaciones internas.

El desafío de construir unidad

Mientras La Cámpora, el kicillofismo y el Frente Renovador buscan reacomodar fuerzas, este grupo de intendentes intenta ocupar un lugar propio en la mesa de decisiones.

La apuesta es simple pero ambiciosa: transformarse en un actor clave para evitar una fractura interna y convertirse en el puente entre sectores enfrentados.

La foto con Kicillof no fue una reunión más. Fue una señal política hacia adentro del peronismo y una advertencia para quienes creen que la discusión bonaerense se limita únicamente a los grandes espacios. Los intendentes quieren jugar y dejaron en claro que pretenden tener voz propia en la construcción del peronismo que buscará volver a competir por el poder en 2027.