Más de un millón para despedir al Indio: el fenómeno que desbordó la política

La despedida pública de Carlos «Indio» Solari llegó a su fin este domingo por la noche en el Parque de los Derechos del Trabajador, en Villa Domínico, Avellaneda, después de una jornada que quedará grabada en la historia de la cultura popular argentina.

Según distintas estimaciones, más de un millón de personas participaron del último adiós al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una convocatoria que volvió a demostrar la dimensión de un fenómeno que trascendió hace tiempo los límites de la música para convertirse en una identidad colectiva.

La finalización de la despedida fue confirmada por el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso.

«El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires informa que, luego de retirarse los últimos seguidores, la familia ha decidido finalizar la despedida pública de Carlos ‘Indio’ Solari en el Parque de los Trabajadores en Villa Domínico, Avellaneda», señaló el funcionario.

Además, destacó el comportamiento de quienes participaron de la movilización: «Agradecemos a la multitud que se acercó para despedir a su ídolo, cuidándonos entre todos y garantizando una movilización en paz».

Una peregrinación ricotera

Desde las primeras horas de la mañana, miles de personas comenzaron a acercarse al predio para despedir al músico fallecido el viernes a los 77 años. Las filas se extendieron durante cuadras y el flujo de fanáticos se mantuvo constante durante toda la jornada.

Hubo banderas, camisetas, flores, canciones, aplausos y lágrimas. Familias enteras viajaron desde distintos puntos del país para participar de una despedida que tuvo más clima de peregrinación popular que de ceremonia formal.

La escena recordó una vez más la particular relación construida por el Indio con su público durante décadas. Una conexión que sobrevivió a la separación de Los Redondos, a su retiro de los escenarios y a los años de enfermedad que marcaron el tramo final de su vida.

El mensaje de la familia

Mientras la multitud seguía llegando a Villa Domínico, la familia del músico difundió varios comunicados para agradecer las muestras de afecto y transmitir tranquilidad a quienes todavía esperaban poder ingresar.

«La despedida al Indio ya comenzó. Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera y dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas», expresaron en uno de los mensajes publicados durante la jornada.

También pidieron mantener el clima de respeto y convivencia que caracterizó al homenaje.

«Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós. Mientras se espera y se camina, nos cuidamos entre todos, sin distinciones, como siempre lo hemos hecho y él esperaba de nosotros».

Ya sobre el final de la despedida, el entorno del artista volvió a agradecer el acompañamiento de los fanáticos y dejó una frase que rápidamente comenzó a multiplicarse en redes sociales y grupos ricoteros: el deseo de que «su música no pare nunca más».

Mucho más que un músico

La muerte del Indio generó repercusiones en todo el arco político, cultural y social argentino. Desde dirigentes hasta artistas, pasando por sindicatos, clubes y organizaciones sociales, fueron miles los mensajes de despedida para una figura que marcó a varias generaciones.

Pero la imagen más contundente fue la que dejó Villa Domínico durante este fin de semana: una multitud imposible de encasillar desde la política tradicional, atravesada por distintas edades, procedencias e identidades, reunida alrededor de una obra artística convertida en símbolo cultural.

Por eso, cuando los últimos seguidores abandonaron el predio y las autoridades dieron por finalizada la despedida, quedó una certeza difícil de discutir: el funeral terminó, pero el fenómeno ricotero está lejos de apagarse.

La familia eligió resumirlo en una frase. Después de más de un millón de despedidas, el pedido fue simple: que su música no pare nunca más.