La disputa entre la Casa Rosada y la Provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo. Esta vez, el eje de la discusión pasa por la Verificación Técnica Vehicular (VTV), un trámite obligatorio para millones de conductores que ahora quedó en el centro de una pulseada entre los modelos de gestión de Javier Milei y Axel Kicillof.
El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema para la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) que permitirá que talleres mecánicos privados, concesionarias e importadores realicen los controles vehiculares. La iniciativa apunta a ampliar la oferta de servicios, generar competencia y eliminar la exclusividad que hasta ahora tenían las plantas verificadoras habilitadas.
La medida comenzó a implementarse luego de que la Justicia levantara una cautelar que había frenado la reforma. Desde esta semana quedó habilitado el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, una plataforma gratuita donde los establecimientos interesados podrán inscribirse para obtener la autorización correspondiente.
Más opciones para hacer la revisión
Según el Gobierno nacional, el nuevo sistema permitirá que los conductores tengan una mayor cantidad de lugares donde realizar la inspección obligatoria, evitando demoras y promoviendo una competencia que, en teoría, debería impactar también en los costos del servicio.
Además, la reforma introduce cambios en los plazos de control para vehículos particulares. Los autos cero kilómetro deberán realizar la primera revisión a los cinco años de patentados. Luego, hasta los diez años de antigüedad, la inspección será cada dos años. Recién después de esa etapa volverá a ser obligatoria de forma anual.
La iniciativa forma parte del paquete de desregulaciones impulsado por la administración libertaria, que busca reducir intervenciones estatales y abrir distintos mercados a la competencia privada.
Buenos Aires marca distancia
Pero la reforma encuentra un límite importante: las provincias.
La Provincia de Buenos Aires ya confirmó que no adherirá al nuevo esquema nacional y mantendrá vigente el sistema actual de VTV. En la práctica, esto significa que los conductores bonaerenses seguirán realizando el trámite bajo las reglas provinciales y no podrán optar por los talleres privados habilitados por Nación.
La decisión vuelve a exponer las diferencias entre ambas administraciones. Mientras el Gobierno nacional presenta la medida como una modernización orientada a reducir trabas y generar competencia, desde la Provincia sostienen el modelo vigente de control y fiscalización.
Lo que sigue igual para los bonaerenses
Por ahora, para quienes circulan en territorio bonaerense no habrá cambios. La VTV continuará realizándose en las plantas habilitadas por la Provincia y mantendrá las condiciones actuales.
Actualmente, el trámite para vehículos particulares cuesta $97.057 con IVA incluido. Además, conducir sin la verificación vigente puede derivar en sanciones económicas que van desde los $568.800 hasta los $1.896.000.