Hospitales complicados y cuentas en rojo: Kicillof sale a buscar fondos

La crisis financiera que atraviesa el sistema sanitario bonaerense llevó al gobierno de Axel Kicillof a cambiar el foco de su estrategia: la Provincia salió a buscar recursos en las deudas que las obras sociales nacionales mantienen con los hospitales públicos.

El Ejecutivo bonaerense formalizó un régimen especial para que las obras sociales regularicen los pagos pendientes por prestaciones realizadas en hospitales provinciales bajo el Sistema de Atención Médica Organizada, conocido como SAMO. El objetivo es recuperar fondos que, según estimaciones oficiales, podrían llegar hasta los $150 mil millones.

La deuda que ahora busca recuperar la Provincia

La medida apunta a una mora acumulada por prestaciones sanitarias brindadas a pacientes que cuentan con cobertura de obras sociales nacionales. La Provincia sostiene que los cambios implementados por el Gobierno nacional en el sistema sanitario contribuyeron a que esos pagos quedaran pendientes.

El nuevo régimen permitirá que las entidades regularicen sus obligaciones mediante distintas modalidades, incluyendo el pago contado o planes de cuotas. La intención es acelerar el ingreso de recursos a las arcas de los hospitales y aliviar una situación financiera que se volvió cada vez más compleja.

El dato político detrás de la medida es evidente: Kicillof vuelve a poner sobre la mesa el conflicto por los recursos que Nación y las provincias manejan en materia sanitaria.

Desde la administración bonaerense sostienen que la falta de respuestas del Gobierno de Javier Milei obligó a los hospitales a negociar individualmente con las obras sociales para intentar cobrar las prestaciones realizadas. Ahora la Provincia busca centralizar y ordenar ese recupero.

Plata para los hospitales y también para salarios

Uno de los puntos que mayor peso político tiene dentro del esquema es el destino de los fondos recuperados.

De acuerdo con la información difundida sobre el régimen, el 50% de lo que se logre recuperar será destinado a salarios. El resto quedará vinculado al funcionamiento y las necesidades del sistema sanitario.

En un contexto de fuerte tensión por el financiamiento de los hospitales públicos, la medida busca convertir una deuda acumulada en recursos concretos para sostener la atención.

La apuesta también tiene una lectura política: mostrar que la Provincia busca alternativas frente a un escenario en el que, según el gobierno de Kicillof, Nación redujo su participación en distintas áreas sensibles.

Un nuevo capítulo de la pelea con Milei

El conflicto por el financiamiento de la salud pública no es nuevo. Durante los últimos meses, Kicillof y el Gobierno nacional protagonizaron distintos cruces por el estado de los hospitales, la provisión de medicamentos y el reparto de responsabilidades entre Nación y las provincias.

Desde la administración libertaria, en cambio, sostienen que la salud es una responsabilidad primaria de las provincias y cuestionan los reclamos de Kicillof. En mayo, el Gobierno nacional había salido al cruce del gobernador bonaerense y rechazado sus críticas sobre el financiamiento sanitario.

Ahora, el gobierno bonaerense busca recuperar una parte de los recursos que considera propios y que quedaron atrapados en la mora de las obras sociales.