Una encuesta de QSocial ubicó a Axel Kicillof un punto por encima de Javier Milei en un eventual balotaje, aunque la diferencia aparece dentro de un escenario de extrema paridad. El gobernador bonaerense alcanzaría el 42% de los votos frente al 41% del Presidente, mientras que un 17% todavía no tendría definido a quién votar.
El trabajo de la consultora que coordina el exPoliarquía Lucas Klobovs también midió una eventual primera vuelta y comparó el desempeño de Kicillof y Sergio Massa frente a Milei.
En el escenario con el gobernador bonaerense como candidato, Milei obtiene el 31% de los votos, mientras que Kicillof llega al 29%. Más atrás aparecen Myriam Bregman, con 11%, y Juan Schiaretti, con 8%.
La diferencia se achica todavía más cuando la elección se reduce a un mano a mano. Allí, según QSocial, Kicillof alcanza el 42% y Milei el 41%.
Kicillof y Milei, cabeza a cabeza
El resultado adquiere relevancia porque muestra un escenario competitivo para el peronismo si Kicillof fuera su candidato. La encuesta, sin embargo, también refleja un nivel importante de indefinición: el 17% de los consultados no sabe a quién votaría en ese eventual balotaje.
El panorama cambia cuando el candidato peronista es Sergio Massa. En una primera vuelta, Milei conserva el 31%, mientras que el líder del Frente Renovador obtiene el 22%. Bregman alcanza el 15% y Schiaretti mantiene el 8%.
En un eventual balotaje entre Milei y Massa, la ventaja se vuelve favorable al Presidente. El libertario llega al 42%, contra el 38% del exministro de Economía. En este escenario, además, el 20% de los encuestados todavía no define su voto.
La comparación entre ambos dirigentes peronistas expone así una diferencia significativa en los escenarios evaluados por QSocial: mientras Kicillof aparece apenas por encima de Milei en un mano a mano, Massa queda cuatro puntos por debajo.
El techo electoral de Milei, Kicillof y Massa
La encuesta también analizó los pisos y techos electorales de los principales dirigentes.
En el caso de Milei, el 58% afirma que “Nunca lo votaría”, mientras que el 25% sostiene que “Seguro lo votaría” y otro 15% considera que “Podría llegar a votarlo”. Ese último grupo representa el margen potencial de crecimiento del candidato.
Kicillof presenta un rechazo algo menor. El 53% dice que “Nunca lo votaría”, mientras que el 26% asegura que “Seguro lo votaría” y el 17% que “Podría llegar a votarlo”.
Massa, en cambio, registra el mayor nivel de rechazo entre los tres: el 62% afirma que “Nunca lo votaría”. Apenas el 10% dice que “Seguro lo votaría”, aunque un 27% sostiene que “Podría llegar a votarlo”.
Malestar económico y caída de las expectativas
Los números electorales aparecen en una encuesta atravesada por un fuerte deterioro de los indicadores de humor social.
Según QSocial, apenas el 15% de los argentinos evalúa positivamente la situación actual del país, mientras que el 49% tiene una mirada negativa. Además, solo el 24% cree que la situación nacional estará mejor durante el próximo año y el 58% considera que el país está peor que cuando asumió el actual gobierno.
La economía concentra buena parte del malestar. La evaluación positiva de la economía nacional cayó al 11% por sexto mes consecutivo, mientras que el 46% cree que empeorará durante el próximo año.
El deterioro también aparece en la economía personal: el 45% la evalúa negativamente, nueve puntos más que en la medición anterior. A esto se suma que el 70% afirma que su nivel de deuda aumentó durante el último año y el 66% dice no tener capacidad de ahorro.
En la vida cotidiana, el 77% asegura haber recortado gastos para llegar a fin de mes y el 41% afirma que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas del hogar.
En ese contexto, la aprobación de la gestión de Milei subió tres puntos y llegó al 34%, mientras que la desaprobación se ubicó en el 61%. Sin embargo, la percepción sobre la capacidad del Gobierno para resolver los problemas del país sigue deteriorada: el 63% considera que no tiene capacidad para hacerlo.
Los números dejan planteado un escenario electoral todavía abierto, con una diferencia mínima entre Milei y Kicillof y un nivel significativo de voto indefinido. Al mismo tiempo, el contraste con Massa vuelve a mostrar cuánto puede modificar el escenario la elección del candidato peronista.