La política argentina parece cada vez más fragmentada. Ya no alcanza con medir intención de voto: las diferencias generacionales, económicas y laborales también condicionan qué dirigente inspira confianza y por qué motivo.
Una encuesta nacional de Proyección Consultores, realizada entre el 1 y el 10 de julio sobre 1.817 casos en todo el país, muestra una radiografía detallada de cómo se distribuyen los atributos de liderazgo entre Javier Milei, Axel Kicillof y Patricia Bullrich.




El trabajo revela una conclusión central: ningún dirigente logra monopolizar la confianza social. Mientras Milei sigue asociado a la gestión y al proyecto de país, Kicillof conserva ventajas en cercanía y empatía, y Bullrich aparece como la dirigente más fuerte en credibilidad, honestidad y firmeza, especialmente entre los sectores de mayor edad.
Milei conserva su principal fortaleza entre los jóvenes
Uno de los datos más llamativos surge entre los centennials, de 16 a 29 años.
A pesar del desencanto con la política, casi la mitad de los jóvenes afirma seguir la actualidad política y más de siete de cada diez tiene expectativas económicas negativas. Sin embargo, Milei continúa siendo el dirigente que concentra la mayor confianza.
El Presidente lidera en credibilidad, capacidad, honestidad, firmeza y proyecto de país. Kicillof solo logra imponerse en el atributo vinculado a la empatía con la gente.
El dato confirma que, pese al desgaste propio de la gestión y al contexto económico, el oficialismo mantiene una base sólida en el segmento que resultó clave para la victoria libertaria de 2023.
Kicillof se fortalece en la cercanía
Entre los trabajadores formales y los sectores integrados aparece otro fenómeno.
Axel Kicillof obtiene sus mejores números cuando se consulta por empatía, credibilidad y honestidad. El gobernador bonaerense conserva una imagen asociada a la cercanía con la ciudadanía, especialmente entre sectores medios con inserción laboral estable.
La encuesta muestra que ese diferencial se repite tanto entre millennials integrados como entre parte de la Generación X formalizada.
Sin embargo, cuando se pregunta por capacidad de gestión o proyecto de país, Milei vuelve a recuperar la ventaja.
La disputa entre ambos dirigentes aparece cada vez más marcada por perfiles distintos: uno asociado a la gestión y otro a la cercanía.
Bullrich gana terreno entre los mayores
La gran novedad del relevamiento es el posicionamiento de Patricia Bullrich.
La ministra de Seguridad lidera la mayoría de los atributos entre la Generación X más vulnerable y los jubilados. En esos segmentos aparece al frente en honestidad, credibilidad, empatía y firmeza.
Entre los jubilados incluidos económicamente encabeza cuatro de los seis atributos medidos, mientras que entre los jubilados vulnerables amplía aún más esa diferencia.
Incluso en sectores independientes y profesionales de entre 30 y 44 años logra destacarse en capacidad y firmeza.
Los resultados muestran que Bullrich construyó una identidad propia dentro del universo oficialista, con un perfil asociado al orden, la autoridad y la confianza personal.
Una sociedad cada vez más segmentada
La encuesta también deja en evidencia que la política ya no se ordena únicamente por oficialismo u oposición.
Los jóvenes siguen viendo en Milei una referencia para transformar el país. Los trabajadores formales encuentran en Kicillof un dirigente cercano y confiable. Los sectores de mayor edad, en cambio, depositan crecientemente su confianza en Bullrich.
La conclusión es contundente: cada generación parece buscar algo distinto en sus líderes.
Mientras Milei conserva la bandera de la gestión y el rumbo, Kicillof mantiene la conexión emocional con parte de la sociedad y Bullrich se consolida como la dirigente que mejor expresa firmeza y credibilidad.
En un escenario político atravesado por la fragmentación y la incertidumbre económica, la disputa por el liderazgo ya no se libra sobre un único electorado, sino sobre múltiples Argentinas que valoran atributos muy diferentes.