Compras medidas y bolsillos ajustados: el Día del Padre cerró en baja

Las ventas minoristas por el Día del Padre volvieron a cerrar con números negativos y dejaron una nueva señal de alerta para el comercio. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las operaciones registraron una caída del 0,3% interanual a precios constantes, consolidando el cuarto año consecutivo de retroceso en una de las fechas más importantes del calendario comercial.

El dato adquiere relevancia porque el Día del Padre suele funcionar como un termómetro del consumo de los hogares. Sin embargo, ni las promociones especiales ni los descuentos lograron revertir una tendencia que viene mostrando a consumidores cada vez más prudentes a la hora de gastar.

Más ofertas, pero menos impulso

Ante un contexto económico que continúa golpeando el poder adquisitivo, más del 80% de los comercios implementó estrategias para atraer clientes. Las principales herramientas fueron las cuotas con tarjeta de crédito, descuentos por pago en efectivo y promociones bancarias.

A pesar de esos incentivos, la respuesta fue moderada. Desde distintos sectores comerciales señalaron que hubo circulación de clientes y consultas, pero con decisiones de compra más racionales y enfocadas en productos de menor valor.

El ticket promedio alcanzó los $78.986, aunque buena parte de las operaciones estuvo concentrada en artículos económicos. Los comerciantes coincidieron en que el consumidor actual compara precios, busca promociones y posterga gastos cuando considera que no son indispensables.

Una tendencia que ya lleva cuatro años

El resultado de este año no es un hecho aislado. Por el contrario, se suma a una secuencia negativa que preocupa al sector.

En 2025, las ventas por el Día del Padre habían caído un 1,7%, mientras que en 2024 el derrumbe había sido mucho más pronunciado, con una baja del 10,2%. Con el registro de 2026, la fecha acumula cuatro años consecutivos de caída.

La situación refleja las dificultades que enfrenta el comercio minorista para recuperar niveles de actividad en un contexto donde buena parte de los ingresos familiares se destinan a gastos esenciales y donde el consumo masivo continúa mostrando señales de debilidad.

Ganadores y perdedores

Entre los rubros relevados por CAME, los mejores resultados se observaron en Indumentaria y Librería, ambos con un crecimiento interanual del 2,1%.

También lograron cerrar en terreno positivo Electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, con una mejora del 0,8%, mientras que Calzado y marroquinería avanzó un 0,4%.

Del otro lado quedaron los sectores más afectados. Equipos, periféricos, accesorios y celulares registró una caída del 6,1%, convirtiéndose en el rubro con peor desempeño. Cosmética y perfumería también mostró una baja significativa, del 3,8%.

Un dato que trasciende una fecha comercial

Más allá de los números puntuales, el informe vuelve a poner el foco sobre una cuestión que sigue atravesando la economía argentina: la dificultad para recuperar el consumo.

El Día del Padre suele representar una oportunidad para que los comercios mejoren ventas y compensen meses de menor actividad. Sin embargo, los resultados de este año muestran que la cautela sigue predominando entre los consumidores.

La conclusión que dejan los comerciantes es clara: hubo movimiento, pero no alcanzó para transformar una jornada tradicionalmente fuerte en un verdadero motor de recuperación. Y eso, en un año donde el Gobierno apuesta a mostrar señales de estabilización económica, también se convierte en un dato político.