El Senado convirtió en ley la reforma del régimen de Zona Fría y 94 municipios bonaerenses quedaron afuera del beneficio automático por ubicación geográfica. Tras la votación, varios intendentes salieron a cuestionar la decisión del Gobierno de Javier Milei y advirtieron por el impacto que tendrá sobre las familias y las facturas de gas.
La iniciativa fue aprobada por 38 votos a favor y 8 en contra y modifica el esquema vigente desde la ampliación aprobada en 2021. En la provincia de Buenos Aires, el cambio alcanza a 94 distritos, mientras que Patagones mantiene la cobertura por pertenecer a la región patagónica.
Pero más allá de la discusión parlamentaria, la sanción provocó una inmediata reacción de los jefes comunales de los municipios alcanzados.
Los intendentes bonaerenses salieron a cuestionar la reforma
Uno de los mensajes más duros fue el de Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría, quien apuntó directamente contra el impacto económico de la medida.
“ZONA FRÍA: OTRO GOLPE AL BOLSILLO”, escribió Gray, y sostuvo que la reducción del régimen perjudicará a miles de familias. Según planteó, 1,24 millones de hogares bonaerenses perderán la tarifa diferencial de gas en un contexto que definió como de ajuste y aumento de los servicios.
El jefe comunal reclamó políticas destinadas a proteger los ingresos y garantizar condiciones de vida dignas.
Desde Bahía Blanca, Federico Susbielles convirtió la defensa de la Zona Fría en uno de sus principales reclamos políticos de los últimos meses. Antes de la votación había pedido a los senadores que no aprobaran la reforma y sostuvo que los bahienses no deberían pagar más por el gas que otras ciudades con condiciones climáticas similares.
Tras conocerse la sanción, su reacción fue breve pero contundente: “La única lucha que se pierde es la que se abandona. Bahía, es Zona Fría”.
Susbielles también había utilizado las bajas temperaturas registradas en la ciudad para reforzar su reclamo. En agosto, cuando la temperatura llegó a 1 grado bajo cero y la sensación térmica a 5 grados bajo cero, cuestionó a dirigentes locales que defendían la salida de Bahía del régimen y afirmó: “Bahía es Zona Fría”.
Echarren y Rojas, contra el fin del beneficio
El intendente de Castelli, Francisco Echarren, también se expresó en contra de la reforma. En el marco de la discusión parlamentaria había cuestionado que Castelli fuera uno de los 94 distritos bonaerenses alcanzados y planteó una fuerte diferencia entre el tratamiento que reciben las empresas y los usuarios.
“A las petroleras que sacan el gas les regala el RIGI. Al vecino que lo usa le mete un tarifazo”, sostuvo.
Echarren ya había cuestionado públicamente al Gobierno nacional durante el debate de la reforma y había vinculado la discusión con las bajas temperaturas registradas en distintos puntos de la provincia.
En Necochea, Arturo Rojas sostuvo que la Zona Fría “no es un privilegio” y defendió la continuidad del beneficio por las características climáticas del distrito. El intendente había advertido que la eliminación implicaría facturas de gas más caras y un esfuerzo adicional para familias, jubilados, trabajadores y comerciantes.
Tras la sanción, Rojas volvió a remarcar que seguirá reclamando por Necochea y afirmó que la medida implica “más tarifas, más costos y menos alivio para los vecinos”.
La reforma deja así planteado un nuevo escenario para los municipios bonaerenses alcanzados por el cambio. El beneficio automático por ubicación geográfica desaparece para esos distritos, aunque el nuevo esquema contempla una tarifa diferencial para determinados usuarios que cumplan con los requisitos de ingresos establecidos por la ley.