Macri endurece el tono: ahora cuestionan la economía libertaria

La relación entre el PRO y el Gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más tensos. Mientras crecen las presiones para que Manuel Adorni deje su cargo como jefe de Gabinete, el partido que conduce Mauricio Macri decidió avanzar sobre otro terreno sensible: la economía.

A través de la Fundación Pensar, el principal espacio técnico e ideológico del PRO, el macrismo difundió un informe que representa hasta ahora el cuestionamiento más fuerte al modelo económico libertario desde el inicio de la gestión. El documento plantea que la recuperación económica no está llegando a todos los sectores y contradice la idea oficial de que el crecimiento terminará derramándose sobre el conjunto de la sociedad.

Del caso Adorni a las críticas económicas

La publicación del informe no parece casual.

Llega en medio del enfrentamiento abierto entre el PRO y la Casa Rosada por la situación de Manuel Adorni. En los últimos días, dirigentes macristas reclamaron explicaciones públicas y promovieron iniciativas parlamentarias para que el funcionario responda por las denuncias vinculadas a su patrimonio. Incluso algunos referentes plantearon abiertamente que debería dejar el cargo.

En ese contexto, el documento de la Fundación Pensar fue leído en la política como algo más que un análisis técnico. También funciona como una señal de autonomía de Mauricio Macri frente a un Gobierno con el que comparte buena parte del electorado, pero del que busca diferenciarse cada vez más.

El diagnóstico que incomoda al oficialismo

Según el informe, basado en datos del INDEC y estudios de opinión, la economía muestra una recuperación desigual, con sectores claramente beneficiados y otros que continúan atravesando dificultades. La construcción y parte de la industria aparecen entre las actividades más afectadas por el actual esquema económico.

Por eso, la Fundación Pensar propuso impulsar políticas específicas para esos sectores y volvió a poner sobre la mesa una discusión que el mileísmo rechaza: la necesidad de reactivar la obra pública como herramienta para motorizar la actividad económica y el empleo.

La postura choca con uno de los pilares del discurso libertario, basado en la reducción del gasto estatal y la mínima intervención del Estado en la economía.

Una alianza cada vez más incómoda

El movimiento del PRO expone una tensión que venía creciendo desde hace meses.

Si bien el macrismo acompañó numerosas iniciativas del Gobierno en el Congreso, distintos dirigentes comenzaron a expresar diferencias sobre aspectos centrales de la gestión. El desgaste político generado por el caso Adorni aceleró ese proceso y dejó al descubierto una relación mucho más frágil de lo que parecía.

En la Casa Rosada siguen sosteniendo públicamente al jefe de Gabinete, pese a las críticas de aliados y opositores. Sin embargo, la controversia ya impactó en la agenda oficial y se convirtió en una fuente permanente de ruido político.

El mensaje detrás del informe

Más allá de los números económicos, el documento deja un mensaje político claro: el PRO no quiere quedar atado al destino del Gobierno.

El macrismo busca mostrarse como una fuerza capaz de respaldar reformas estructurales, pero al mismo tiempo marcar diferencias cuando considera que determinadas políticas no generan resultados o dejan sectores relegados.

La publicación del informe ocurre cuando Milei exhibe una desaceleración de la inflación como uno de los principales logros de gestión. Sin embargo, desde el PRO advierten que la estabilidad de los precios por sí sola no alcanza para resolver los problemas de actividad, empleo e inversión que todavía afectan a amplias franjas de la economía.

Por eso, el documento de la Fundación Pensar no solo representa una crítica económica. También es una advertencia política: el principal aliado legislativo del Gobierno empieza a tomar distancia y a construir un discurso propio en un momento particularmente delicado para la administración libertaria.