La carrera por la Gobernación bonaerense de 2027 todavía no tiene largada formal, pero el tablero comenzó a llenarse de nombres. Con Axel Kicillof impedido constitucionalmente de buscar un nuevo mandato, distintos dirigentes del peronismo ya empezaron a recorrer la Provincia, medir fuerzas y construir vínculos territoriales.
El dato político es que la sucesión no tendrá un único dueño. El gobernador todavía no definió quién será su candidato, mientras La Cámpora, el Frente Renovador y el Movimiento Derecho al Futuro conservan estructuras y nombres propios. En paralelo, un grupo de intendentes busca convertirse en una nueva referencia dentro de la coalición peronista.
La denominada Liga de Intendentes se presentó formalmente a fines de julio y busca ocupar una “cuarta pata” en la mesa de decisiones. El espacio nació a partir del Grupo AFA, que reunía a Federico Otermín, Federico Achával, Gastón Granados y Nicolás Mantegazza, y luego sumó jefes comunales del Conurbano y del interior.
Los tres que aparecen con ventaja
Dentro de ese escenario, hay tres nombres que empiezan a sobresalir: Federico Otermín, Federico Achával y Mariel Fernández.
Otermín, intendente de Lomas de Zamora, es uno de los dirigentes con mayor peso territorial de la Tercera Sección y forma parte del núcleo que impulsó la Liga. Su cercanía con el armado de Kicillof y su capacidad para moverse dentro del peronismo lo colocan entre los nombres con mayor proyección.
Achával, jefe comunal de Pilar, también integra el núcleo fundador de la Liga. Su principal fortaleza está en el peso electoral de la Primera Sección y en una construcción que busca trascender los límites de su distrito. Es, además, uno de los nombres que aparece reiteradamente en las conversaciones sobre la sucesión.
Mariel Fernández, intendenta de Moreno, representa otro perfil. Su incorporación a la Liga amplió el alcance político del espacio y la ubicó dentro del grupo de dirigentes que ya comenzaron a trabajar una instalación provincial. En los últimos meses también avanzó con recorridas fuera del Conurbano.
Los nombres del círculo de Kicillof
Pero la lista no termina ahí. Gabriel Katopodis, Carlos Bianco, Andrés Larroque, Julio Alak y Jorge Ferraresi también aparecen en el radar.
Katopodis tiene una ventaja particular: su rol como ministro de Infraestructura le permite recorrer permanentemente el territorio y mantener contacto con intendentes. Bianco, en tanto, es uno de los dirigentes más cercanos al gobernador y aparece como una de las alternativas que Kicillof podría mirar con mayor simpatía.
Ferraresi, por su parte, decidió dar un paso concreto: dejó la intendencia de Avellaneda para concentrarse en una construcción provincial de cara a 2027. Su pertenencia al MDF lo convierte en uno de los nombres que disputarán directamente dentro del espacio de Kicillof.
Alak, desde La Plata, también comenzó a ganar presencia en la discusión, mientras Larroque conserva peso político dentro del armado del gobernador.
La incógnita central
El verdadero interrogante es qué hará Kicillof. Si profundiza su proyecto presidencial, necesitará que el peronismo bonaerense tenga una candidatura capaz de sostener su estructura sin depender exclusivamente de su figura.
Y ahí aparece la pelea de fondo.
La Liga quiere que el próximo candidato tenga experiencia de gestión municipal y busca evitar que la definición quede encerrada entre los sectores tradicionales. El MDF, La Cámpora y el massismo, en cambio, conservan sus propios intereses y posibles candidatos.
Por ahora, más que una lista cerrada, hay una fotografía inicial: Otermín, Achával y Mariel Fernández corren con ventaja dentro de la Liga; Katopodis, Bianco, Larroque, Alak y Ferraresi aparecen en el universo más cercano a Kicillof; y otros sectores todavía guardan sus cartas.
La pelea por el sillón de Dardo Rocha recién empieza. Y antes de elegir candidato, el peronismo deberá resolver algo todavía más difícil: quién tendrá el poder para ordenar a todos detrás de un mismo nombre.