La pelea por la quita de subsidios al gas sumó un actor inesperado: los intendentes radicales bonaerenses también salieron a cruzar con dureza al Gobierno de Javier Milei por el recorte del régimen de Zona Fría y alertaron por un “gasazo” que impactará de lleno en trabajadores, jubilados y clases medias.
A través de un comunicado conjunto, el Foro de Intendentes Radicales de la provincia de Buenos Aires expresó su “profunda preocupación y rechazo” al proyecto oficialista que ya obtuvo media sanción en Diputados y que elimina beneficios para 94 distritos bonaerenses alcanzados por el esquema de subsidios.
Los jefes comunales advirtieron que la medida llega “justo en los meses de mayor consumo” y remarcaron que miles de familias sufrirán aumentos significativos en las boletas de gas en medio de una crisis económica cada vez más profunda.
“Trabajadores, jubilados, sectores medios y vecinos de localidades donde el invierno obliga durante meses a calefaccionarse para poder vivir” serán los más golpeados, señalaron los intendentes radicales, que se despegaron así del ajuste libertario.
Además, rechazaron la idea de que el beneficio sea un privilegio y defendieron el régimen de Zona Fría como una política necesaria para regiones con bajas temperaturas. “No es un privilegio político ni un subsidio discrecional”, remarcaron, sino “el reconocimiento de una realidad climática concreta”.
El malestar crece porque el proyecto impulsado por la Casa Rosada busca recortar descuentos de entre el 30% y el 50% en las facturas de gas para millones de usuarios del interior bonaerense y otras provincias.
La tensión política escaló todavía más porque el rechazo ya no proviene sólo del peronismo. En los últimos días también hubo críticas de intendentes cordobeses y dirigentes opositores que advirtieron sobre el impacto social del ajuste energético en pleno invierno.