Con IOMA bajo fuego, la oposición presiona por una sesión especial

La crisis de IOMA volvió a colarse en la agenda política bonaerense. En un movimiento que reunió a casi todo el arco opositor, legisladores de distintos bloques solicitaron formalmente una sesión especial en la Cámara de Diputados para debatir el funcionamiento de la obra social más grande de la provincia y exigir respuestas al gobierno de Axel Kicillof por las crecientes denuncias de afiliados y prestadores.

La iniciativa fue impulsada por el bloque PRO, aunque rápidamente sumó adhesiones de la UCR, los espacios libertarios, la Coalición Cívica, Unión y Libertad, el bloque UCR y otros sectores opositores. El pedido quedó dirigido al presidente de la Cámara baja, Alejandro Dichiara, quien, según el reglamento interno, dispone de un plazo de diez días para resolver la convocatoria.

Un reclamo que une a la oposición

En el escrito presentado, los legisladores argumentaron que la situación de IOMA reviste una «relevancia y urgencia» que amerita una discusión específica en el recinto. El planteo se apoya en una larga lista de proyectos y pedidos previos vinculados a la obra social, incluyendo intentos de interpelación al titular del organismo, Homero Giles.

La amplitud de las firmas no pasó desapercibida. Desde dirigentes alineados con el PRO hasta referentes radicales y libertarios coincidieron en que el deterioro del servicio sanitario se transformó en un problema político imposible de ignorar.

Prestaciones cuestionadas y afiliados en pie de guerra

Los legisladores sostuvieron que el Poder Legislativo no puede permanecer ajeno frente a las denuncias que se multiplican entre los afiliados. En ese sentido, remarcaron que miles de bonaerenses aseguran sentirse abandonados por una obra social cuya función principal es garantizar el acceso a la salud.

El documento también hace referencia a situaciones cada vez más frecuentes: afiliados que recurren a la Justicia para acceder a medicamentos o tratamientos, prestadores que denuncian atrasos en los pagos y una acumulación de reclamos que, según la oposición, no encuentran respuestas satisfactorias.

La estrategia apunta a convertir esos cuestionamientos en un debate político de mayor escala, colocando a IOMA en el centro de la discusión legislativa y obligando al oficialismo a dar explicaciones públicas sobre el estado del organismo.

Un nuevo frente para Kicillof

La ofensiva opositora llega en un momento complejo para la administración bonaerense. Mientras la gestión provincial intenta sostener el discurso de defensa del sistema público frente a los recortes nacionales, las críticas por el funcionamiento de IOMA se convirtieron en uno de los puntos más sensibles de la gestión sanitaria.

Por eso, detrás del pedido de sesión especial no sólo aparece la preocupación por las prestaciones médicas. También se perfila una disputa política que busca exponer uno de los flancos más vulnerables del gobierno de Kicillof.

Ahora la pelota quedó del lado de Alejandro Dichiara. Si el presidente de la Cámara convoca a la sesión, el oficialismo deberá enfrentar en el recinto una discusión que hace tiempo intenta mantener lejos de los reflectores, pero que cada día suma más reclamos y menos margen para esquivarla.