La tensión dentro del oficialismo sumó este viernes un nuevo capítulo. En el marco de las celebraciones por el Día de la Bandera, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, lanzó una dura crítica contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y lo vinculó directamente con la crisis política que atraviesa el Gobierno.
Durante una actividad oficial, Villarruel fue consultada sobre la situación de Adorni y respondió con una frase que rápidamente generó repercusión: «No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni». La declaración se suma a una serie de cuestionamientos que la vicepresidenta viene realizando contra el funcionario desde que estalló la polémica por su patrimonio y las explicaciones brindadas ante la Justicia.
La relación entre ambos se encuentra completamente deteriorada. Días atrás, Villarruel ya había asegurado que no le creía a Adorni y calificó como una «vergüenza» sus explicaciones sobre el origen de parte de sus bienes declarados. Además, impulsó desde el Senado distintos reclamos para que el jefe de Gabinete brinde informes y dé explicaciones públicas sobre las denuncias que enfrenta.
Las palabras de la vicepresidenta también exponen una fractura cada vez más profunda dentro de La Libertad Avanza. El vínculo entre Villarruel y el entorno más cercano al presidente Javier Milei lleva meses atravesando momentos de fuerte tensión, con cruces públicos, cuestionamientos mutuos y diferencias sobre el rumbo político del Gobierno. Diversos dirigentes oficialistas han llegado incluso a señalar que la vicepresidenta ya no forma parte del núcleo de decisiones de la administración nacional.
El nuevo ataque contra Adorni llega en un contexto especialmente delicado para el Ejecutivo. Mientras la oposición insiste en reclamar explicaciones sobre la evolución patrimonial del jefe de Gabinete, las declaraciones de Villarruel alimentan la percepción de una interna que ya no se limita a diferencias silenciosas, sino que se expresa abiertamente ante la opinión pública.
Con una sola frase, la vicepresidenta volvió a dejar en evidencia que el conflicto dentro del oficialismo está lejos de apagarse y que el caso Adorni se convirtió en uno de los principales focos de disputa política dentro del propio Gobierno.