Retroceso de Milei: sacaron el punto más polémico de la Ley de Tierras

El Gobierno nacional debió retroceder en uno de los puntos más cuestionados de la reforma de la Ley de Tierras. A pocas horas de la sesión convocada para este jueves en el Senado, el oficialismo resolvió eliminar el capítulo que modificaba el régimen de adquisición de tierras por parte de extranjeros, luego de comprobar que no contaba con los votos necesarios para aprobar el proyecto.

La decisión llegó tras una intensa negociación política que se extendió hasta último momento. La convocatoria para sesionar fue formalizada para las 14 horas, pero el tratamiento de la iniciativa continúa envuelto en incertidumbre debido a las dificultades que enfrenta La Libertad Avanza para reunir una mayoría.

Gobernadores aliados complicaron al oficialismo

El escenario comenzó a cambiar cuando varios gobernadores que habitualmente acompañan al Gobierno marcaron distancia de la iniciativa.

El salteño Gustavo Sáenz, el neuquino Rolando Figueroa y el tucumano Osvaldo Jaldo expresaron públicamente su rechazo a cualquier medida que facilite la extranjerización de tierras, debilitando el respaldo político que esperaba conseguir la Casa Rosada.

Ese movimiento obligó al oficialismo a recalcular su estrategia y retirar el capítulo más controvertido del proyecto para evitar un revés parlamentario que pusiera en riesgo toda la sesión.

Unanimidad bonaerense

En la provincia de Buenos Aires también hubo coincidencia entre senadores de distintos espacios políticos.

El radical Maximiliano Abad y los representantes de Fuerza Patria, Eduardo “Wado” de Pedro y Juliana Di Tullio, ratificaron que votarán en contra de la iniciativa, consolidando una postura unificada frente al proyecto impulsado por el Gobierno.

Mientras tanto, otra de las discusiones gira alrededor de la participación remota de la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien solicitó intervenir de manera virtual por atravesar un embarazo de riesgo. Aunque Victoria Villarruel autorizó el pedido, la modalidad deberá ser aprobada por el pleno del Senado mediante una votación.

La interna con Villarruel

Las dificultades del oficialismo también se trasladaron al plano interno.

La vicepresidenta Victoria Villarruel manifestó diferencias con la reforma y el presidente Javier Milei decidió adelantar un viaje oficial al exterior para evitar que, en un eventual empate, la titular del Senado pudiera utilizar el voto de desempate.

La tensión entre ambos volvió a quedar expuesta en medio de una de las discusiones parlamentarias más sensibles para el Gobierno.

El rechazo también se trasladó a las redes

El conflicto no quedó limitado al Congreso. En las redes sociales, la discusión también mostró un escenario desfavorable para el oficialismo.

Un informe de Reputación Digital indicó que el Índice de Sentimiento Neto sobre la Ley de Tierras alcanzó un valor de -48,5, reflejando un predominio de publicaciones críticas. Según el relevamiento, el 69% de las interacciones analizadas fueron negativas, el 21% positivas y el 10% neutrales.

El estudio además vinculó ese clima con otro dato de opinión pública: un 77% de los consultados se manifestó a favor de mantener los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, mientras que un 16,7% respaldó la flexibilización del régimen.

Con una fuerte movilización convocada para las próximas horas y un panorama legislativo todavía abierto, el Gobierno llega al Senado tras haber cedido en el punto más controvertido de la reforma. La eliminación del capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros representa el primer gran retroceso político del proyecto, aunque la definición parlamentaria aún permanece abierta.