Pobreza en alza: el dato que golpea una de las banderas libertarias

Durante meses, Javier Milei encontró en la caída de la pobreza uno de los argumentos más sólidos para defender su programa económico. Cada vez que surgían cuestionamientos por el ajuste, la pérdida de empleo o la caída del consumo, el Presidente respondía con un dato: millones de argentinos habían salido de la pobreza desde su llegada a la Casa Rosada.

Sin embargo, esa narrativa empezó a mostrar grietas.

Según distintos análisis privados realizados sobre datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, la pobreza volvió a crecer durante el primer trimestre del año. La estimación más extendida indica que alrededor de 600 mil personas cayeron nuevamente por debajo de la línea de pobreza.

El dato representa un revés político para el Gobierno porque afecta uno de los indicadores que Milei utiliza con mayor frecuencia para reivindicar los resultados de su gestión.

La pobreza dejó de bajar

Desde la llegada de La Libertad Avanza al poder, la desaceleración de la inflación permitió una mejora en algunos indicadores sociales.

Esa situación generó una reducción de la pobreza que fue reconocida incluso por analistas críticos del Gobierno. Sin embargo, los últimos registros muestran que la tendencia comenzó a revertirse.

Consultoras privadas y centros de estudios especializados coinciden en que durante los primeros meses del año se produjo un deterioro que impactó directamente sobre los sectores más vulnerables.

Entre quienes analizaron los números aparece el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina y la consultora ExQuanti, que detectaron una suba de la pobreza respecto de los meses anteriores.

Por su parte, el investigador Leopoldo Tornarolli, del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, sostuvo que los datos muestran un incremento cercano al 2%.

El vínculo con la inflación

La explicación principal está relacionada con la evolución de los precios.

Durante los últimos meses, la inflación volvió a mostrar señales de aceleración después de un período de desaceleración sostenida. Aunque posteriormente el Índice de Precios al Consumidor retomó una trayectoria descendente, el impacto sobre los ingresos ya se había hecho sentir.

La relación entre ambas variables es directa. Cuando los precios aumentan más rápido que los ingresos, los hogares con menos recursos son los primeros en perder capacidad de compra y quedar por debajo de la línea de pobreza.

Por eso, el repunte inflacionario terminó afectando también uno de los principales activos políticos del Gobierno.

Una discusión sobre los números

El debate no pasa solamente por el aumento reciente de la pobreza, sino también por la magnitud de la mejora que el oficialismo atribuye a su gestión.

Desde ExQuanti sostienen que la reducción efectivamente existió, pero cuestionan las cifras que suele utilizar el Presidente.

Mientras Milei asegura que logró sacar de la pobreza a 14 millones de personas, algunos especialistas consideran que el número real sería significativamente menor y rondaría los tres millones y medio.

La diferencia alimenta una discusión política que probablemente se profundice en los próximos meses, especialmente si los indicadores sociales dejan de mostrar mejoras sostenidas.

Un dato con impacto político

La pobreza y la inflación son las dos variables que el Gobierno suele exhibir como prueba del éxito de su programa económico.

Por eso, cualquier deterioro en esos indicadores tiene consecuencias que van más allá de lo estadístico.

El aumento de la pobreza no sólo representa un problema social. También pone bajo presión uno de los principales argumentos discursivos de Javier Milei en un momento en que el oficialismo necesita sostener expectativas positivas sobre el rumbo económico.

Si la tendencia se consolida durante los próximos meses, el Gobierno enfrentará un desafío adicional: explicar por qué uno de sus mayores logros comenzó a mostrar señales de retroceso.