Mientras el Gobierno destaca la desaceleración de la inflación como uno de sus principales logros económicos, una encuesta privada expuso una realidad que sigue golpeando a millones de hogares: la mayoría de los argentinos asegura que su salario no alcanza para cubrir los gastos mensuales.
Según un relevamiento de la consultora Zentrix, el 61% de los encuestados afirmó que sus ingresos se agotan antes del día 20 de cada mes. El dato refleja la persistencia de un problema que atraviesa a gran parte de la sociedad: la pérdida de poder adquisitivo.
La investigación muestra que apenas el 13% de los consultados logra cubrir todos sus gastos y, además, ahorrar. En tanto, un 24,3% aseguró que llega con lo justo a fin de mes, sin margen para guardar dinero o afrontar imprevistos.
El resultado revela que, aun con una inflación más baja que la registrada en los momentos más críticos de los últimos años, la recuperación de los ingresos continúa siendo una deuda pendiente para una gran parte de la población.
El salario sigue perdiendo la carrera
Uno de los datos más contundentes del estudio es la percepción sobre la evolución de los salarios.
El 86,1% de los encuestados sostuvo que su ingreso no le gana a la inflación. Se trata de uno de los registros más altos de la serie elaborada por la consultora y confirma una tendencia que se mantiene prácticamente sin cambios desde marzo.
La sensación de deterioro atraviesa incluso a quienes respaldan al oficialismo. Entre los votantes del Gobierno, el 70,2% reconoce que su salario pierde frente al aumento de precios.
Entre quienes se identifican con la oposición, la cifra escala hasta el 96,6%, mostrando que el impacto económico también tiene una fuerte lectura política.
Desde Zentrix señalaron que la experiencia económica afecta a todos los sectores, aunque golpea con mayor intensidad a quienes ya tenían una mirada crítica sobre el rumbo del país.
Un país que se percibe peor de lo que vive
La encuesta también analizó cómo los argentinos evalúan la situación económica general y su realidad personal.
El 64% calificó como mala o muy mala la situación económica del país. Sin embargo, cuando la consulta se trasladó al plano individual, el porcentaje descendió al 41,7%.
La diferencia de más de veinte puntos revela un fenómeno que los analistas observan desde hace tiempo: muchas personas consideran que la economía nacional atraviesa una crisis más profunda que la que experimentan en su vida cotidiana.
Aun así, la percepción negativa sigue siendo predominante y alimenta el clima de preocupación social.
La desconfianza sobre la inflación
Otro dato que emerge del relevamiento es la distancia entre los números oficiales y la percepción ciudadana.
El 68,8% de los consultados considera que el índice de inflación difundido por el Indec no refleja la evolución real de los precios que observa en su día a día.
Aunque el nivel de desconfianza mostró una leve baja respecto de meses anteriores, continúa siendo elevado y constituye uno de los principales desafíos para la credibilidad de los indicadores económicos.
Un problema que escala en la agenda
El estudio también muestra un cambio relevante en las preocupaciones de la sociedad.
Luego de la corrupción, los salarios aparecen como el segundo problema más importante para los argentinos, por encima incluso de la inflación, que durante años encabezó la lista de inquietudes.
El dato refleja que la discusión ya no gira únicamente alrededor de cuánto aumentan los precios, sino de cuánto rinde el dinero en el bolsillo.
Y en ese terreno, la encuesta deja un mensaje contundente: para la mayoría de los argentinos, el mes sigue siendo demasiado largo para el salario que cobran.