El Gobierno de Javier Milei consiguió dos avances importantes para su agenda económica en la Cámara de Diputados. En una sesión marcada por fuertes cruces entre el oficialismo y la oposición, el recinto aprobó la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y otorgó media sanción a la denominada Inocencia Fiscal II.
Los cambios al régimen del BCRA reunieron 144 votos a favor, mientras que la Inocencia Fiscal II consiguió 139 votos positivos, 110 negativos y dos abstenciones. Ambos proyectos deberán ahora atravesar el Senado, donde el oficialismo enfrentará una nueva negociación con los bloques opositores y dialoguistas.
La jornada estuvo lejos de ser un trámite parlamentario. El debate estuvo atravesado por acusaciones cruzadas, chicanas y cuestionamientos sobre los verdaderos beneficiarios de las modificaciones impulsadas por el Gobierno.
Inocencia Fiscal II: el proyecto que encendió la pelea en Diputados
La iniciativa fiscal fue el principal foco de conflicto. Desde distintos sectores de la oposición cuestionaron que el Gobierno impulse modificaciones a la normativa y denunciaron que podrían favorecer a grandes contribuyentes y funcionarios vinculados al oficialismo.
El diputado de Unión por la Patria Agustín Rossi apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, al afirmar que tiene una “fiebre por el dólar” y sostuvo que la necesidad de avanzar con la reforma constituye una muestra de la “impericia y fracaso” del equipo económico.
También comparó el escenario actual con la segunda etapa de Domingo Cavallo y sentenció: “El programa económico de Caputo está colapsado y todos lo sabemos”.
Martín Lousteau, de Provincias Unidas, apeló a la ironía para cuestionar el proyecto. Tras definirlo como una secuela de una primera ley que, según su visión, fue un “desastre”, propuso denominarlo “Ley Contra la Persecución de Evasores Seriales, Narcos y Corruptos”.
El remate llegó con un nombre mucho más breve: “Ley Adorni-Espert”.
Desde la izquierda también hubo fuertes críticas. Myriam Bregman acusó al Gobierno de impulsar un “plan canje” para beneficiar a sectores de mayores ingresos y sostuvo que algunos funcionarios cercanos al oficialismo necesitaban “otro empujoncito más”.
Marcela Pagano, por su parte, afirmó que la norma está dirigida a los “Toto Caputo de este mundo” y cuestionó que el Gobierno termine impulsando una ley “a medida de la casta”.
Juan Grabois fue todavía más duro y acusó al oficialismo de “convertir en inocentes a los culpables”. También cuestionó los beneficios que, según su interpretación, recibirían sectores de mayores ingresos.
El oficialismo defendió la reforma y apuntó contra la oposición
La respuesta libertaria estuvo encabezada, entre otros, por la diputada Mónica Becerra, quien defendió las modificaciones como una iniciativa de carácter “técnico” destinada a fortalecer la norma y garantizar una supuesta “igualdad ante la ley”.
“Vinimos a refundar las bases de la libertad”, sostuvo durante el debate.
Laura Rodríguez Machado también defendió el proyecto y rechazó que se trate de una amnistía o un mecanismo de impunidad. Además, cuestionó a la oposición por su posición frente a la iniciativa y afirmó: “Una cosa es el relato y otra los hechos cuando aprieten el botoncito”.
La discusión también estuvo atravesada por las menciones a Manuel Adorni y José Luis Espert, a quienes distintos opositores vincularon con los alcances de la legislación. Esas acusaciones formaron parte de uno de los tramos más tensos del debate.
Con las dos medias sanciones obtenidas, el Gobierno logró cerrar una jornada parlamentaria favorable. Sin embargo, el resultado en Diputados no significa el final de la disputa.
Ahora, la Inocencia Fiscal II y las modificaciones al BCRA deberán buscar respaldo en el Senado, donde comenzará una nueva pulseada política para el oficialismo.