“La nafta está cara, pero no voy a bajarla”: advirtió Marín

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, reconoció que el precio de la nafta en Argentina se encuentra en máximos históricos y descartó una reducción en los surtidores. Desde París, atribuyó la continuidad del esquema de amortiguación de precios a la prolongación del conflicto en Medio Oriente y explicó que la petrolera busca evitar que las subas internacionales del petróleo provoquen un desplome del consumo. Además, anticipó que la compañía pagará más de US$ 1.000 millones en impuesto a las Ganancias durante 2027.

“La nafta no la voy a bajar”, afirmó Marín al referirse al futuro de los combustibles. El ejecutivo sostuvo que el enfrentamiento en la región se extendió más de lo previsto y obligó a mantener el mecanismo que YPF utiliza para amortiguar el impacto de las variaciones del crudo sobre los precios locales.

La definición llega en un contexto en el que el costo de llenar el tanque sigue siendo una preocupación para los consumidores y el precio de los combustibles tiene impacto directo sobre los gastos cotidianos y los costos de transporte.

Horacio Marín admitió que la nafta está en máximos históricos

El titular de YPF no esquivó las críticas por el valor de los combustibles. “La gente sigue pensando que la nafta en la Argentina es cara y es verdad porque el precio de la nafta está en máximo de la historia”, reconoció.

Para explicar la estrategia de la empresa, Marín recordó que, después del comienzo del conflicto internacional, la demanda de combustibles registró una fuerte caída hacia fines de marzo. Según su relato, la incertidumbre y los aumentos acumulados afectaron las decisiones de consumo de los hogares, especialmente de la clase media.

El directivo señaló que el incremento anual de la nafta se ubicó por encima del 10% y por debajo del 20%, y vinculó la retracción de la demanda con la preocupación de las familias por sus gastos. “La demanda en este país la genera la clase media”, afirmó.

Qué es el buffer de precios que aplica YPF

Frente a ese escenario, la petrolera implementó un mecanismo conocido como “buffer”, un amortiguador que busca evitar trasladar de inmediato todas las variaciones del petróleo internacional a los surtidores.

Según explicó Marín, el sistema toma como referencia un precio promedio para moderar los movimientos. Cuando el crudo sube, la empresa posterga parte del traslado a los consumidores; cuando las condiciones mejoran, busca recuperar esos ingresos.

“Veníamos recuperando y cuando el conflicto volvió a joderse ahora volvimos a financiar a la gente en septiembre”, sostuvo.

El mecanismo, sin embargo, no implica que los precios vayan a bajar. Marín fue explícito al señalar que no existe una fecha de caducidad definida para el esquema y que su evolución dependerá, entre otros factores, de lo que ocurra con el petróleo.

Incluso planteó un escenario en el que, si el crudo baja hacia diciembre, los consumidores podrían continuar pagando alrededor de $2.300 por litro, mientras la compañía recupera progresivamente los ingresos que postergó. Se trata de una hipótesis expuesta por el ejecutivo, no de una garantía sobre el precio futuro.

“Mi trabajo no es la inflación”: el mensaje de Marín

Consultado sobre el impacto de los combustibles en la economía, el presidente de YPF marcó una diferencia entre los objetivos de la compañía y la política antiinflacionaria del Gobierno.

“Mi trabajo no es la inflación. Mi trabajo es YPF y lo hacemos porque no lo aguanta la gente”, afirmó. De esa manera, defendió el amortiguador como una decisión comercial orientada a sostener la demanda y evitar aumentos abruptos, sin presentarlo como una política general para reducir la inflación.

La definición también deja planteado el desafío de la estrategia: contener los saltos inmediatos sin eliminar la posibilidad de recuperar más adelante los ingresos que la empresa deja de percibir temporalmente.

YPF anticipó más de US$ 1.000 millones en Ganancias

Marín también puso el foco en las cuentas de la petrolera. Aseguró que YPF pagará más de US$ 1.000 millones en impuesto a las Ganancias durante 2027 y recordó que, según indicó, el último año en que la empresa había abonado ese tributo fue 2014. Agregó que ya comenzaron a realizarse algunos anticipos.

El anuncio representa otro de los datos centrales de su exposición en París, donde el ejecutivo destacó la situación económica de la compañía.

Por ahora, el mensaje sobre los combustibles es claro: YPF mantendrá el mecanismo de amortiguación mientras persista la incertidumbre internacional, pero Marín no anticipó una rebaja en el surtidor. La petrolera busca administrar el impacto de la volatilidad del petróleo sin perder de vista sus ingresos, mientras los consumidores siguen enfrentando precios que el propio titular de la empresa reconoce como históricamente altos.