Los senadores pasarán a cobrar más de $13,1 millones en bruto desde enero de 2027 a partir de un nuevo acuerdo salarial entre las autoridades del Congreso y los gremios legislativos. El incremento generó críticas políticas y Juan Grabois apuntó directamente contra los integrantes de la Cámara Alta y contra el gobierno de Javier Milei.
A través de una publicación en redes sociales, el diputado cuestionó con dureza el nivel de las dietas parlamentarias y las comparó con el salario mínimo vital y móvil.
“Que asco que un senador cobre 13 palos, más de treinta veces el salario mínimo vital y móvil miserable que aprobó este gobierno. La casta nunca anduvo más de fiesta que con Milei”, escribió Grabois.
El mensaje puso el foco sobre una de las discusiones recurrentes alrededor de los ingresos de los legisladores: el vínculo entre las dietas parlamentarias y las remuneraciones de los empleados del Congreso.
Los senadores cobrarán más de $13 millones
El nuevo monto surge de una actualización salarial acordada entre las autoridades del Congreso y los gremios legislativos. Los incrementos previstos son de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre, lo que representa una suba acumulada del 6,96%.
La situación tiene un antecedente clave. En 2024, los integrantes del Senado resolvieron mediante una votación a mano alzada vincular sus dietas con los salarios de los trabajadores del Parlamento. De esta manera, los aumentos obtenidos en las paritarias legislativas impactan también sobre las remuneraciones de los senadores.
El mecanismo había generado una fuerte controversia y derivó posteriormente en un congelamiento de las dietas. En 2025, el Parlamento había dejado sin efecto una suba prevista para julio y agosto y había mantenido congelados los salarios de los legisladores hasta el 31 de diciembre, mediante una votación unánime que contó con 65 votos positivos.
Pero esa decisión no continuó vigente durante este año.
El antecedente del aumento y las donaciones
La discusión sobre las dietas volvió a quedar expuesta después de una paritaria legislativa. En julio, el bloque de La Libertad Avanza había señalado que algunos legisladores optarían por donar los aumentos.
“Como ya lo han realizado con anterioridad, optarán por donar el aumento de sus sueldos a entidades benéficas o instituciones públicas provinciales o a las ya establecidas previamente por el mismo Senado”, había comunicado la bancada liderada por Patricia Bullrich.
La estructura de las dietas también explica el monto final. Según el esquema vigente, están conformadas por 2.500 módulos, a los que se suman otros 1.000 por gastos de representación y 500 adicionales por desarraigo. Además, se incorporó una dieta adicional para equiparar el aguinaldo.
En este escenario, el aumento de los senadores vuelve a instalar el debate sobre los ingresos de la dirigencia política, especialmente en un contexto en el que el Gobierno sostiene un discurso de reducción de privilegios y cuestionamiento de la denominada “casta”.
Grabois aprovechó esa contradicción para apuntar contra Milei y poner el foco en la diferencia entre las dietas parlamentarias y el salario mínimo. Su crítica vuelve a colocar al Congreso en el centro de la discusión política por los ingresos de sus integrantes.
La única senadora que no percibe dieta es Alicia Kirchner, quien al asumir su banca decidió continuar cobrando su jubilación como exgobernadora de Santa Cruz.
Que asco que un senador cobre 13 palos, más de treinta veces el salario mínimo vital y móvil miserable que aprobó este gobierno. La casta nunca anduvo más de fiesta que con Milei. pic.twitter.com/JiqRR5s8II
— Juan Grabois (@JuanGrabois) September 1, 2026