Bajo presión de la oposición, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el cronograma para avanzar con los proyectos de endeudamiento y discapacidad, con la intención de que ambos paquetes lleguen al recinto antes de fin de mes.
La jornada dejó además una señal política para el Gobierno de Javier Milei. La Libertad Avanza había intentado evitar que la oposición utilizara una sesión especial para imponerle los tiempos de tratamiento, pero finalmente terminó acompañando las fechas planteadas por los bloques opositores.
El primer emplazamiento estuvo vinculado a la emergencia en discapacidad. Las comisiones de Discapacidad y Presupuesto deberán discutir el proyecto que extiende por un año la emergencia el 16 de septiembre y emitir dictamen el 23. La votación fue contundente: 249 diputados votaron a favor.
El jefe del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, cuestionó la necesidad del emplazamiento al señalar que la comisión ya venía trabajando sobre un cronograma. “La comisión de discapacidad está trabajando y propuso ya un cronograma”, sostuvo, aunque finalmente el oficialismo acompañó la propuesta.
En la misma línea, Silvana Giudici defendió la posición del Gobierno: “Se trata de dar el debate con datos concretos. La emergencia se está cumpliendo”.
Endeudamiento: la oposición también consiguió imponer un cronograma
El segundo frente de la jornada fue el paquete de proyectos sobre endeudamiento. En este caso, la oposición aceptó dejar afuera a la comisión de Presupuesto del tratamiento, una concesión que implica que no avanzarán en esta instancia los proyectos considerados más duros por su eventual impacto fiscal.
El paquete será analizado en un plenario de las comisiones de Defensa del Consumidor y Finanzas los días 15, 22 y 29 de septiembre, con la intención de firmar dictamen al final de ese proceso.
La votación tuvo también un respaldo prácticamente unánime: 249 votos a favor y uno en contra, correspondiente al diputado santacruceño José Luis Garrido.
La decisión adquiere relevancia porque el debate por el endeudamiento se convirtió en uno de los puntos de tensión entre el oficialismo y la oposición. Los bloques opositores habían reunido más de 50 proyectos vinculados con la problemática y buscaban evitar que el tratamiento quedara diluido entre sucesivas convocatorias de comisión.
La pelea de fondo: quién controla la agenda del Congreso
Más allá de las fechas, la discusión expuso una disputa política más profunda: quién define la agenda parlamentaria.
La estrategia del oficialismo tuvo varias idas y vueltas. En un primer momento, La Libertad Avanza intentó que la sesión especial no reuniera quórum. Paralelamente, abrió las comisiones para comenzar a discutir los proyectos y planteó que estaba dispuesto a avanzar siempre que se preservara el equilibrio fiscal.
La oposición interpretó esa maniobra como una estrategia dilatoria. La diferencia central estaba en que un cronograma acordado dentro de una comisión puede modificarse, mientras que las fechas establecidas mediante un emplazamiento aprobado por todo el cuerpo tienen otro peso político.
Los legisladores provinciales aliados del oficialismo terminaron siendo determinantes para garantizar el quórum. Y, finalmente, el oficialismo quedó obligado a acompañar las fechas que impulsaba la oposición.
Incluso una reunión del secretario nacional de Discapacidad, Alejandro Vilches, con diputados dialoguistas no logró desactivar la presión. Según el material, durante ese encuentro recibió reclamos de distintos sectores, incluido el PRO, que luego reclamó públicamente el cumplimiento de los cronogramas de pago a los prestadores.
El resultado final dejó una paradoja: La Libertad Avanza terminó votando el mismo cronograma que había planteado en comisión, pero después de que la oposición decidiera convertirlo en una obligación para todo el cuerpo.