Bullrich salió al cruce tras la caída de la reforma de Tierras

El Gobierno sufrió un nuevo traspié en el Senado y debió postergar hasta el 6 de agosto el tratamiento de la reforma de la Ley de Tierras, uno de los proyectos impulsados por la administración de Javier Milei. En medio de la polémica, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, publicó un mensaje en redes sociales que fue interpretado como una señal política hacia dentro y fuera del oficialismo.

“Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina”, escribió la funcionaria luego de una jornada atravesada por negociaciones, reproches internos y acusaciones cruzadas por la falta de votos.

La iniciativa buscaba modificar la Ley de Tierras, la Ley de Manejo del Fuego y distintos regímenes vinculados a desalojos y expropiaciones bajo el concepto de “inviolabilidad de la propiedad privada”. Sin embargo, por cuarta vez consecutiva el oficialismo no logró avanzar con el proyecto.

Cuarta postergación y creciente malestar

La reforma ya había sufrido intentos fallidos el 4, 11 y 25 de junio. Esta vez, aunque el oficialismo consiguió prorrogar el tratamiento para volver a discutirlo en agosto, la sensación en los pasillos del Senado fue de derrota.

Desde La Libertad Avanza admitían que el escenario era ajustado. Según reconocieron fuentes parlamentarias, el Gobierno contaba con alrededor de 35 votos y esperaba imponerse por una diferencia mínima. Sin embargo, distintas ausencias y cambios de posición terminaron complicando el panorama.

Dentro del oficialismo también aparecieron cuestionamientos sobre la estrategia legislativa y sobre las sucesivas modificaciones que sufrió el texto. El proyecto atravesó numerosos borradores y terminó generando desacuerdos incluso entre sectores que originalmente lo respaldaban.

La interna libertaria volvió a escena

La caída de la sesión también quedó atravesada por un nuevo capítulo de la tensión entre Patricia Bullrich y Victoria Villarruel.

Durante la jornada circularon versiones sobre una fuerte discusión entre ambas dirigentes, algo que volvió a poner bajo la lupa las diferencias dentro del espacio gobernante. La vicepresidenta ingresó más tarde de lo previsto al recinto y se mostró incómoda con parte de la agenda parlamentaria.

Al finalizar la sesión, Bullrich evitó profundizar públicamente el conflicto, aunque dejó una frase que alimentó las especulaciones. “Yo soy bien educada y no hablé para no salir de esa posición”, sostuvo.

En paralelo, desde sectores libertarios apuntaron contra Villarruel y cuestionaron su actitud durante el tratamiento legislativo.

Radicales, aliados y dudas sobre agosto

Otro de los problemas para el Gobierno fue la pérdida del respaldo homogéneo que venía mostrando la UCR. Durante la sesión, el comité nacional radical difundió un comunicado crítico contra la reforma y advirtió sobre posibles consecuencias vinculadas a la soberanía y al control de recursos estratégicos.

La oposición celebró el resultado y aseguró que el oficialismo no tenía garantizada la mayoría necesaria para aprobar el proyecto. Mientras tanto, en el Gobierno sostienen que seguirán negociando durante el receso parlamentario para llegar con mejores números a la próxima convocatoria.

Pese al revés, en La Libertad Avanza intentaron mostrar fortaleza política. Desde el bloque oficialista remarcaron que lograron sostener el quórum y enviaron un mensaje que muchos interpretaron como una señal interna de poder: “Demostramos que teníamos el quórum y la decisión de cómo se trabaja acá la tomamos nosotros”.

La discusión volverá al Senado el 6 de agosto. Hasta entonces, el Gobierno deberá resolver no solo la búsqueda de votos, sino también las tensiones que siguen atravesando a su propia coalición.