La crisis política en Morón sumó un nuevo capítulo. El intendente Lucas Ghi deberá dar explicaciones ante el Concejo Deliberante luego de que avanzara un pedido de interpelación vinculado al caso de Luna Ortigoza, la ex funcionaria municipal acusada de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegal de arma de fuego.
Ortigoza, que se desempeñaba en el área de Género del municipio, quedó en el centro de la escena después de que un allanamiento en su domicilio derivara en el hallazgo de un ladrillo de más de medio kilo de cocaína. Desde entonces permanece prófuga y fue desvinculada de manera inmediata por la gestión local.
El caso generó un fuerte impacto político y reavivó las tensiones dentro del peronismo de Morón. La oposición logró avanzar con el pedido de interpelación gracias al respaldo del bloque de Nuevo Encuentro, el espacio referenciado en Martín Sabbatella, lo que dejó expuesta la profundización de la ruptura con el sector que responde a Ghi.
El proyecto impulsado en el Concejo sostiene que Morón atraviesa una «gravísima situación institucional» y remarca que se trata del segundo escándalo penal en menos de un año que involucra a integrantes de la administración municipal. Entre los puntos que deberá responder el jefe comunal figuran las medidas de control implementadas tras antecedentes recientes y su eventual responsabilidad política en la designación y supervisión de funcionarios.
Durante el debate, el jefe del bloque de Nuevo Encuentro, Diego Spina, lanzó duras críticas contra la gestión y reclamó explicaciones públicas. «Que venga a dar la cara», exigió, al tiempo que cuestionó los nombramientos realizados por el intendente en distintas áreas del gabinete.
Desde el oficialismo señalaron que el caso está siendo utilizado con fines políticos y recordaron que el allanamiento fue impulsado a partir de investigaciones en las que colaboró la Secretaría de Seguridad municipal. Sin embargo, la oposición insiste en que existen demasiadas preguntas sin respuesta alrededor de una funcionaria que ocupaba un cargo jerárquico y hoy permanece prófuga.
Mientras la investigación judicial sigue su curso, el escándalo amenaza con profundizar la crisis política en Morón y deja a Ghi frente a una de las situaciones más delicadas de su gestión. La interpelación promete convertirse en un nuevo escenario de disputa dentro de un peronismo local cada vez más dividido.