El Concejo Deliberante de Campana aprobó un proyecto presentado por el concejal de La Libertad Avanza, Maximiliano Corio, que establece la realización voluntaria de exámenes toxicológicos para los concejales y funcionarios del cuerpo legislativo local.
Según explicó el autor de la iniciativa, los controles deberán realizarse al momento de asumir el cargo y luego de manera anual, con el objetivo de «garantizar la integridad, idoneidad y transparencia en la función pública».
La propuesta contempla la detección de sustancias psicoactivas no prescritas por profesionales de la salud, entre ellas cocaína, marihuana, opiáceos, anfetaminas, metanfetaminas, alucinógenos y drogas sintéticas. Los estudios se llevarán adelante en el hospital municipal y bajo estrictas condiciones de confidencialidad.
Sin embargo, la aprobación de la ordenanza abrió una fuerte polémica política. Desde el bloque de Fuerza Patria cuestionaron que la norma sólo alcance al ámbito legislativo y deje afuera al intendente Sebastián Abella y a los funcionarios del Departamento Ejecutivo.
«La casta del intendente Sebastián Abella impidió que éste se someta a los controles toxicológicos para protegerlo», señalaron desde la bancada opositora tras la votación.
Los concejales peronistas remarcaron que el jefe comunal y su gabinete tienen responsabilidades directas sobre la gestión cotidiana del municipio, por lo que consideraron contradictorio que no estén incluidos en una medida presentada bajo la bandera de la transparencia.
En ese sentido, sostuvieron que la exclusión del Ejecutivo «alimenta sospechas sobre la verdadera transparencia» de la iniciativa y afirmaron que la negativa a incorporar al intendente genera «un manto de dudas» sobre la gestión municipal.