La avanzada del Gobierno nacional sobre el régimen de zona fría ya empezó a generar una fuerte reacción política y territorial en la provincia de Buenos Aires. Intendentes, concejales y dirigentes de la quinta sección electoral acordaron realizar un “frazadazo” frente al Senado de la Nación el día en que se trate el proyecto que reduce los subsidios al gas natural y que ya obtuvo media sanción en Diputados.
La protesta fue definida en una reunión realizada en el complejo Parque Bonito, en Villa Gesell, convocada por el intendente local, Gustavo Barrera. Allí, los dirigentes coincidieron en que el recorte del beneficio afectará de lleno a las familias bonaerenses en pleno invierno y golpeará especialmente a las ciudades de la Costa Atlántica.
El impacto del recorte
Según advirtieron durante el encuentro, el achicamiento del régimen de zona fría dejaría afuera a 94 distritos bonaerenses y provocaría aumentos de entre el 40% y el 100% en las facturas de gas de alrededor de 1,3 millones de usuarios.
El tema ya venía generando preocupación, pero ahora los intendentes decidieron pasar a la ofensiva política y llevar el reclamo directamente al Congreso. La idea del “frazadazo” apunta a visibilizar lo que consideran un nuevo golpe al bolsillo en medio de un contexto económico cada vez más complicado para los sectores medios y trabajadores.
En el documento difundido tras la reunión, los dirigentes calificaron la medida como “una decisión profundamente injusta, insensible y centralista”. Además, alertaron sobre las consecuencias económicas que podría generar en ciudades donde el invierno impacta fuerte sobre el consumo energético.
“Golpea a toda la economía local”
Los jefes comunales remarcaron que el problema no se limita únicamente a las facturas hogareñas. Según plantearon, el aumento del gas repercutirá en toda la actividad económica regional.
“El aumento golpearía a cada familia puertas adentro, pero también al almacén, al hotel, al club, al centro de jubilados, al comercio de barrio y a cada economía local”, señalaron en el texto consensuado tras el encuentro.
La advertencia no es menor en municipios turísticos donde gran parte de la actividad depende de sostener costos relativamente accesibles durante la temporada baja. En ese marco, los intendentes consideran que eliminar o reducir el subsidio equivale a trasladar el ajuste directamente a ciudades que ya vienen golpeadas por la caída del consumo y la desaceleración económica.
Crece la tensión con la Casa Rosada
El conflicto por la zona fría suma un nuevo frente de tensión entre los municipios bonaerenses y el gobierno de Javier Milei. Mientras desde la Casa Rosada insisten con el recorte del gasto público y la reducción de subsidios, los intendentes buscan instalar que el ajuste termina impactando sobre servicios esenciales en regiones donde las bajas temperaturas no son una excepción sino parte de la vida cotidiana.
Con el proyecto ya aprobado en Diputados, la expectativa ahora está puesta en el Senado. Allí, los intendentes intentarán meter presión política y mediática con una protesta que promete mostrar frazadas, carteles y un mensaje directo contra el recorte: que el ajuste no llegue también a la calefacción.