La batalla por las tarifas de gas sumará este martes un nuevo capítulo político. Un grupo de intendentes bonaerenses desembarcará en el Congreso con miles de firmas recolectadas en sus distritos para rechazar el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei que elimina el régimen de Zona Fría para decenas de municipios.
La iniciativa oficial ya obtuvo media sanción en Diputados y ahora deberá atravesar una instancia decisiva en el Senado. Allí, los jefes comunales buscarán sumar presión política para impedir que la medida se convierta en ley.
La ofensiva incluye la entrega de un petitorio a referentes del peronismo nacional y forma parte de una estrategia más amplia que combina movilizaciones, campañas de firmas y acciones institucionales en distintos puntos de la provincia.
El reclamo por la Zona Fría llega al Congreso
Los intendentes mantendrán una reunión con el diputado nacional Máximo Kirchner y los senadores Juliana Di Tullio y Eduardo «Wado» de Pedro.
La intención es acercar un documento respaldado por miles de vecinos que rechazan la eliminación de un beneficio que actualmente reduce el costo de las tarifas de gas en amplias regiones del país.
Entre los participantes del encuentro aparecen dirigentes de distintos sectores del peronismo, como el intendente de Carmen de Areco, Iván Villagrán, y el jefe comunal de Tres Arroyos, Pablo Garate.
La actividad estará acompañada por concejales y legisladores provinciales que también vienen cuestionando la iniciativa impulsada por la Casa Rosada.
El «frazadazo» como símbolo de protesta
La resistencia contra el proyecto no se limita a las reuniones políticas.
En distintos municipios comenzaron a multiplicarse acciones de protesta para advertir sobre el impacto que tendría la eliminación del subsidio.
Una de las más visibles fue el denominado «frazadazo», una modalidad de manifestación que busca representar el aumento del costo de calefaccionar los hogares durante el invierno.
En General Pueyrredón, jubilados y pensionados realizaron una protesta frente al municipio para alertar sobre las consecuencias que tendría el recorte para miles de familias.
La idea nació en un encuentro de dirigentes de la Quinta Sección Electoral realizado en Villa Gesell y rápidamente se extendió a otros distritos bonaerenses.
Ahora, los organizadores preparan una movilización de mayor escala frente al Senado para el día en que el proyecto llegue al recinto.
Una oposición que excede al peronismo
Uno de los datos que más preocupa al oficialismo es que el rechazo no quedó limitado al peronismo.
El Foro de Intendentes Radicales también manifestó su desacuerdo con la iniciativa, mientras que legisladores provinciales de diferentes espacios políticos cuestionaron el alcance de la medida.
A ese frente se sumó la Defensoría del Pueblo bonaerense, que lanzó una campaña de recolección de firmas para intentar frenar la eliminación del beneficio.
El objetivo es ampliar la presión pública sobre los senadores antes de la votación.
La amenaza de judicialización
Mientras tanto, algunos intendentes ya analizan el escenario posterior a una eventual aprobación.
Uno de ellos es el jefe comunal de Bahía Blanca, Federico Susbielles, quien adelantó su intención de avanzar judicialmente si el proyecto supera el filtro del Senado.
Incluso envió una iniciativa al Concejo Deliberante para obtener respaldo político local ante una posible presentación judicial.
Una votación abierta
Aunque el Gobierno logró avanzar en Diputados, el panorama en la Cámara alta aparece más complejo.
Varios gobernadores mantienen negociaciones con la Casa Rosada por fondos y compensaciones, mientras crecen las presiones para modificar o bloquear distintos proyectos impulsados por el oficialismo.
En ese contexto, la pelea por la Zona Fría se transformó en mucho más que una discusión tarifaria. Para la oposición, representa una disputa por el costo de vida en el interior del país. Para el Gobierno, una nueva batalla dentro de su plan de recorte de subsidios.
La definición ahora quedará en manos del Senado, donde la resistencia al proyecto parece estar lejos de haberse enfriado.