“Es un paj… Sí. Lo grave es el pésimo gusto y la grasa que rebalsa cada palabra”

Con esa frase, el periodista Jorge Rial liquidó al presidente Javier Milei en medio del escándalo por los supuestos audios íntimos filtrados con la asesora de imagen Rosmery Maturana, también conocida como “Oscurita”.

Aunque evitó nombrarlo directamente, Rial dejó en claro a quién apuntaba y sumó así un nuevo capítulo a la polémica que sacude al oficialismo desde que comenzaron a circular conversaciones privadas atribuidas al mandatario.

El conductor fue especialmente duro no sólo por el contenido de los audios, cuya autenticidad todavía no fue confirmada oficialmente, sino también por el tono y el lenguaje que se escucha en las grabaciones. “La grasa que rebalsa cada palabra”, disparó, en una crítica feroz que rápidamente explotó en redes sociales.

La controversia creció en las últimas horas luego de que distintos programas y cuentas de redes difundieran fragmentos de los presuntos audios entre Milei y Maturana. Incluso la propia asesora habría reconocido que las grabaciones “son reales, pero viejas”, según trascendió en medios y publicaciones digitales.

El nombre de Maturana ya venía orbitando cerca del universo libertario desde hace meses. En programas de televisión y portales se habló de su vínculo con el Presidente y de su rol como asesora en imagen y oratoria. Rial incluso había mostrado anteriormente una foto que, según sostuvo, evidenciaba la cercanía entre ambos.

Mientras tanto, desde el Gobierno mantienen silencio sobre el tema y evitan pronunciarse sobre la autenticidad de las grabaciones, aunque el escándalo ya abrió una nueva interna mediática y política alrededor de la figura presidencial.